Servicios

«La pintura corporal crea los cuerpos transformándolos en soporte de la inscripción de relaciones entre humanos y no humanos, entre pasado y presente.»

El proyecto de Memoria Ancestral es un espacio creativo en el que honramos el juego, la belleza, la intimidad de nuestra desnudez, la confianza de abrirnos juntos al misterio. Y es precisamente el misterio de la creatividad lo que nos inspira a honrar ceremonialmente esta experiencia.

Trabajamos en plena naturaleza -en grupos o sesiones individuales- y compartimos la magia, la intimidad, el gozo de pintar nuestros cuerpos y de recordar juntos nuestra esencia ancestral.

Pintura Corporal Individual

En este espacio trabajaremos con la pintura corporal ceremonial de manera íntima y privada. Este es un espacio sagrado orientado a honrar nuestra ancestralidad y atender nuestros deseos, intenciones y necesidades personales. Recomendado para personas que quieran una toma de tierra y raíz, reunir fuerza, coraje y valor.

Para liberar memorias, soltar cargas y conectar con el instinto primogenio y salvaje. Para quién busca un espacio seguro donde expresarse desde lo más profundo de su interior.

Talleres

Es una experiencia del colectivo de la unión y de la re-conexión con la energía creativa. Todos somos artistas, todos somos creadores y juntos vamos a recordarlo. Entregarnos a recibir el regalo que es ser pintado y reconocido por el otro a través del silencio. Vamos a disfrutar de un viaje interior, esperando para ver qué nos dice la pintura del otro en nuestro cuerpo y luego reconocer en el otro lo que llevamos dentro. Un espacio para nutrir, para recibir,bailar, cantar y recordar una nueva visión y una nueva mirada.

Duración de un día

Retiro de Mujeres

Todas las mujeres tenemos la memoria de nuestra mujer salvaje, de nuestro ser no domesticado que vive y late, en nuestro interior.

Para conectar con esta fuerza primigenia femenina necesitamos espacios creativos para dar voz a esta memoria que precede las heridas y condicionamientos del patriarcado.

Recordar juntas quienes somos, como hijas, madres, abuelas y amantes. Reconocernos, intimar, acompañarnos, jugar, disfrutar, apoyarnos y restaurar la confianza esencial  femenina es unos de los propósitos de este espacio.

Reconocernos, intimar, acompañarnos, jugar, disfrutar, apoyarnos y restaurar la confianza esencial  femenina es unos de los propósitos de este espacio.

Al desnudarnos juntas de las capas de condicionamiento, de las miradas que han objetivado nuestro cuerpo y nuestra relación con nosotros mismas, recuperamos la memoria del poder de nuestra belleza esencial.

Juntas nos desprendemos de las capas de roles que asumimos.
Juntas dejamos de ser la hija, la madre, la esposa, la abuela para conectar con una raíz mucho más profunda que nos permite recordar la sabiduría femenina ancestral que abraza y equilibra todas nuestras voces.

Duración de 2 a 3 días

Retiro de Hombres

En el retiro de los hombres abrimos un espacio para la intimidad compartida.

La vulnerabilidad, la delicadeza y la sensibilidad masculina han sido siempre un tabú y sin embargo son tan necesarias.

Este retiro ofrece un espacio para que los hombres exploren entre sí el camino del reencuentro con su ser salvaje esencial. Al desnudarse juntos, al tocarse a través de la pintura, al compartir la intimidad, abren un espacio de sanación y liberación.

El cuerpo masculino está cargado de memorias y traumas que son solo capas que bloquean la expresión y belleza de su ser esencial. Un ser amoroso, protector, cuidador.

En este taller desarmamos al arquetipo del soldado de guerras patriarcales para restaurar la memoria ancestral del del guardián de la tierra y de la familia.

En este retiro honramos la hermandad entre los hombres el camino y la memoria del sagrado masculino.

Duración de 2 a 3 días

Retiro Mixto

Vamos a recordar  juntos la importancia del reconocimiento, del femenino desde el masculino y del masculino desde el femenino. Entregarnos a recibir el regalo que es ser pintado y reconocido por el otro a través del silencio.

Vamos a disfrutar de un viaje interior, esperando para ver que nos dice la pintura del otro en nuestro cuerpo y luego reconocer en el otro lo que llevamos dentro. Un espacio para nutrir, para recibir,bailar, cantar y recordar una nueva visión del sexo opuesto, una nueva mirada.